lunes, 14 de octubre de 2013

Adolescentes. Consolidación de la personalidad

Los padres han de aceptar que sus hijos se hacen hombres y sus hijas mujeres...
El valor del cuerpo y los hábitos básicos 
La forma de vestir adquiere un gran valor, aspiran a ser originales, buscan un estilo propio, aunque la moda les uniformiza, y en ella encuentran hasta significado y respaldo social. 
Los padres deberán estar pendientes a esta evolución y tendrán que enseñar a sus hijos el auténtico valor que se le debe conceder al cuerpo, a su imagen y a su vestir. 
Educar. Los jóvenes en su crecimiento intelectual unido a esa corporalidad será una tarea necesaria. 

Para seguir transmitiendo valores en la adolescencia, los padres, en un principio, han de velar por que no se destruyan aquellos cuatro hábitos básicos que se inculcaron durante las primeras etapas. 
- El sueño, dormir entre 8/ 10 horas no se debe ver alterado por la participación en redes sociales, salidas ni atracón de estudio. 
- La higiene, mantener el equilibrio entre largas sesiones de aseo para salir y descuido entre semana( desodorante, dientes, cambios de ropa..)
- El juego, estudio y ocio combinados.
El aprendizaje de las materias y asignaturas exige un esfuerzo constante, día a día, y hay que exigirlo. Para compensar, necesitan ratos de expansión, entretenimiento y diversión. 
Los padres hemos de supervisar pero deberán irse organizando ellos. 
- La comida, hay que comer lo que toca cuando toca. 
Tendremos que controlar tanto los excesos como las desganas   

Educación en virtudes
Es importante no confundir el bienestar con el éxito, y la satisfacción inmediata con la felicidad. 
Es importante, desde la infancia, educar en valores. Fundamentales para la convivencia son: 
Orden, puntualidad, sinceridad, lealtad, generosidad, justicia y alegría. Y para su crecimiento personal: laboriosidad, perseverancia, humildad, optimismo.. Y alegría. 
La mejor forma de fomentar la vivencia de los valores y las virtudes es el ejemplo de los padres. 
Cada personalidad tiene unas tendencias naturales que facilitan la adquisición de unas virtudes y/0 hacen que les cuesten más otras, debemos ayudar a los hijos a desarrollar las que les resultan más dificultosas. 

Cómo ayudarles a desarrollar su personalidad
Solo se educa bien por la vía del afecto, el protagonista de la educación  debe ser el hijo. 
- Salvaguardar, cultivar y enriquecer su intimidad, conservar el pudor. Pulir y encauzar el temperamento, el carácter y fomentar los criterios sociales, éticos y morales. 
- reconocer sus capacidades para apoyarnos en ellas y sus limitaciones para no pretender demasiado. 
Darles criterios sociales y éticos valiosos, para que sepan tomar buenas decisiones. 
Exigirle que sepa comportarse en sociedad y aceptar determinadas reglas del juego. 
Sea donde sea y esté donde este, que no deje de ser dueño de sus actos. 
- respetar su libertad, estar entrenados en la deliberación y toma de decisiones. 
- que sean capaces de establecer diálogo con otras personas, coherentes y ricos en contenido. 
- encauzar y facilitar el desarrollo de su capacidad de dar, esto les enriquece como persona y marca la personalidad. 

Tener sentido  de auto-exigencia personal nos estimula a seguir mejorando, para ayudarles a ellos, sentirnos más felices y hacer más felices a los que nos rodean.